Si algún día los planetas se alineasen.
El sol se despertara de mal humor.
La luna enseñara su cara oculta.
El café se derramase en mis pies,
y no me quemase más que el olvido al que estoy condenada.
Si algún día al reloj se le enredaran las agujas,
esas que tanto me han atravesado.
Si fuese verdad alguna de tantas mentiras.
Los gatos aullaran a la luna.
Y las órdenes de alejamiento,
no fueran más que poemas.
Si algún día volvieras,
decides hacer como si nada,
y te burlas del tiempo,
y crees que el secreto
está en el cielo de mi boca.
Entonces, sabrás que yo, terriblemente, despiadadamente, inhumanamente, vorazmente, insoportablemente, violentamente, triste e inevitablemente,
te he olvidado.

