A todos amé mientras Natalia me amaba,
grapas que delfines, yeguas que ancianos,
mudos que abiertos y también semifusos,
a las ruedas que iban y a las que volvían,
a los lirios del pus y también los del cieno,
con todos los crímenes hice sinalefa,
a todos quería perdonaros,
pero ahora que no me ama, ahora
que no me ama,
ni aunque la Gran Rosa o la Gran Algalia,
ni aunque nietos de ninfas o arcángeles,
lo mismo Buda que Bulbos sin Fronteras,
me da igual el acorde de vuestra música,
de nadie me acuerdo, a ninguno distingo,
a ninguno perdono, a nadie salvo,
os odio a todos.
BATANIA / NEORRABIOSO



