Me enamoré de ti
en el golpe frío y seco entre mis piernas
violencia dulce
que yo acogía entre ríos
Sin saber si era lunes o jueves
perdí la noción de un tiempo que no era mío, sino nuestro
Perdí el rumbo de mi cuerpo, más tuyo que mío.
Te intuí tan dentro, tan dentro, que después de tantos golpes, sólo había eco
Tu voz resonando en mi
Mi cuerpo, en paz
Así es esto,
algunas veces
cuanto más te duele, más lo necesitas.