lunes, 26 de junio de 2023

Otra vez nosotras

 Lo siento mucho

Lo siento aquí en el pecho y también por ti

Siento las noches que nos dimos

Y no saber digerirte después de estos años

Pero lo que de verdad siento 

Es la lenta recuperación de las dos

Imagino que habrás pasado lo mismo que yo

Me duele la desconfianza al llorar en otro hombro, hablando de mi como yo hablaba de ti

La mesa llena de dudas y de silencios incómodos

Buscarme en otros seres con menos gracia que yo

Desentender el idioma que aprendimos y chocarte de nuevo ahora, conmigo.

Querido oso

 Querido oso que me abrazas. 

Duermo contigo, oigo tu fuerte quejido, intuyo que dentro del pecho guardas mucha maquinaria. Te he querido en tus momentos oscuros, aun dándote caza y fustigandonos, los besos siempre eran de amor. Corté las uñas de tus pies, fui el hombro donde romperte por otras. Sin embargo el trofeo, como no me imaginaba de otra forma, lo cuelgo en casa yo. Imagino lo que sueñas, te huelo el miedo como un perro y agarro tu mano. A la mañana siguiente comeremos uvas, follaremos hasta deshacernos, quizás te invite a comer. Querido oso que ahora duermes, debo confesarte que el resplandor que sale de tu pecho a veces me espanta, en el mío solo hay cortes de luz, no estaré preparada. 

miércoles, 19 de abril de 2023

Eras del color del oro

 Es mentira que las cosas dejen de doler. Una simplemente se va acostumbrando a vivir con agujeros. Todavía recuerdo tus besos y las carcajadas, todavía me acuerdo del dorado del pelo de mi primer perro. Eres de color del oro, le decía. Y todavía si me concentro, esos dolores me duelen como el primer día. Tengo la sensación de que con los años solo acomodas dolores y respuestas. Yo no quiero saber tanto, solo quiero saber que mi madre va a estar bien. Ya ves, a la vida le pido poquísimo. 

Mañana es mi cumpleaños, y tengo la suerte de saber que hay tres o cuatro descelebradas que se romperían un pie por venir a abrazarme, mi madre sigue dando voces por mi casa. Que nada cambie y los que lleguen, se queden para rato, ese será mi deseo. Eras del color del oro, todavía os recuerdo. Tanto que no lo imaginaríais.