Te podría decir que desde el principio hubiera elegido mis cien pájaros volando en tu mano.
Que mis principios van y vienen, pero mis finales siempre están en ti.
Y ya puedes dejar de preguntarte, guardo todas tus respuestas bajo el vestido.
Como la mariposa destinada a la tormenta perfecta.
Virgen de la Amargura, vengo a contarte eso de que los años matan la pasión, y tras la rutina lo único que queda encendido sobre la cama es el cigarro de después de nada. Y que también, a veces, y sólo en cuerpos y casos excepcionales, es posible compartir ese bien tan preciado llamado Soledad.
Como estar a solas conmigo cuando estoy contigo.
Como emborracharme contigo,
y acordarme de ti.
El otro día caminé hasta la parada del bus imaginando si imaginarías que te estaba imaginando. Seguramente sí, ya sabes, por eso de coincidir siempre en el mismo lugar y a la misma hora pero en diferentes vidas.
He dejado por el camino migajas en braile por si decides venir a buscarme,
porque desde que no me encuentras ando perdida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario