domingo, 28 de septiembre de 2014

Turismo emocional




Podemos mentirnos los dos,
Podemos decirnos que nunca hubo nada,
mirar al futuro sin bajar la mirada,
Podemos negarnos los besos que nunca nos dimos,
Tratar de olvidar cada uno el nombre del otro,
Podemos buscar en otro cuerpo lo que hemos perdido en nosotros,
Y sonreírle a la vida aunque duela en el alma el maldito destino,

Podemos hacernos los tontos,
Ignorar los mensajes de texto
Que nunca tuvieron respuesta,
Por cobrarnos un poco venganza,
Matando las ganas de estar abrazados.

Podemos negarnos ante el mundo,
Pedro lo hizo con cristo,
Yo puedo negar que te quiero,
Tú puedes negar que te hierve la sangre al mirarme a los ojos.

Tú puedes casarte con otro,
Yo puedo buscarme otra chica y decirle que es el amor de mi vida.

Podemos borrar de la piel,
Las caricias que marcaron el alma,
Y poner una bomba que acabe el hotel
Para ver si matamos la historia
Con un solo golpe, como pretendemos.

Tú puedes decirle a otro tipo,
Que es el mejor en la cama,
Yo puedo rasgarle la falda a otra dama
Y meterle la mano hasta al aire que dejan sus bragas.

Yo puedo decirte a los ojos algunos insultos,
Tú golpearme con todas tus fuerzas y mentarme la madre las veces que quieras,

Podemos decirle a quien sea 
Que estamos mejor separados,
Invocar al demonio creyendo que matando la fruta se muere el pecado.

Y podemos dejar de sentir que nos falta el aliento cuando alguien me hable de ti, cuando alguien te hable de mi, pero no cambiaremos el tiempo, pero no cambiaremos la historia, pero no borraremos la huella aunque intentemos arrancarnos la piel, las mejores historias de amor no se pueden plasmar en papel, y no tienen finales felices y lo entiendo y lo entiendes y punto.



viernes, 26 de septiembre de 2014

(...Y no me importa si existes,
y no me importa si existe
algo más que ese vaivén
de tu lanzadera, esos
hilillos áureos y tensos
con que tejes el cordaje
de ese barco mañanero
de la mañana de agosto,
barco de los rumbos dulces
que no lleva a ningún puerto.)


jueves, 11 de septiembre de 2014

Me enseñé a conversar conmigo mismo.
A contarte los secretos.
Y a sentirme como un niño.

A mentir cuando hacía falta.
Y a vestirme los domingos.
A cogerte de la mano.
Y a besarte sin permiso.


Tantas cosas me enseñé,
            y de nada me han servido.




martes, 9 de septiembre de 2014

Borradores...

Podría explicartelo en el lenguaje de signos, con las manos, y hasta con los ojos.
Podría explicartelo con el pecho, si yo supiera que lo entenderías...
Podría decirte que es melancolía lo que tú entiendes por tristeza.
Regalar besos, prometer noches, y ofrecer al mejor postor un alma que es de Nadie.

                      Qué sabrás tú de melancolía si nunca te has despertado en la cama equivocada.

                                                                                                                                                Si nunca te has confundido de boca.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Me fumo un cigarro, leo algo en internet, te pienso, me olvido, hago café, me voy, te evito, hago y deshago, te recuerdo, me enfado con el mundo, escribo tres frases, borro dos, te imagino imaginándome, dudo, creo, odio, las palabras que nunca dije me pesan tanto como los besos que nunca di, me escapo, te pierdo, me encuentro, he visto pasar mi vida por delante de tus ojos, he deseado que fuera hoy, te he mentido para salvarme, te he salvado y me he hundido, hablo de tres que no son multitud, hago bocetos que no servirán para nada, como techo, bebo cerveza, vuelvo a fumar, tengo un orgasmo y ...

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgVg6UAywAe2Weft4HKSco5X8ubI-zZs3LIdBBrOBgzwjNkVGpTmcr6M_-yGa3rACxuy9nRZngYNQZ-VFglxKCnLfI8MVJgQ5RehlkCmDaD-Hb6VhaI2yAcXb-gOruqv0GvNZ9a-_mtoLk/s1600/mujer-fumando21.jpg

He cambiado un sitio limpio y ordenado por un hogar que huele a madera y está lleno de trastos.
Es un viejo lugar donde nada pasa.
Es lo que tienen los sitios desocupados -que no vacíos- 

a veces caen trozos de techo, las goteras lo dejan todo empapado, los bichos acampan a sus anchas y he descubierto una nueva especie de insecto, una serpiente con patas de araña y pelos de pez.
Ya sabéis. 

Esos sitios que no conocen de orden ni ley.

                              Lo mismo pasa con algunas personas.

Mientras fumaba un cigarro en la ventana vi una araña haciendo su casa en una esquina.
Las dos nos miramos.
Yo pensé...
Si no te mato yo, me picarás tú...