miércoles, 29 de abril de 2015

Salta, valiente


El mundo organiza bailes de salón y conspira para que me escojas a mi de pareja de baile.
Ojalá quieras bailar conmigo
valiente. 
A sabiendas 
de que te puedo pisar los pies.
He intentado ser la mejor, ya no puedo hacerlo peor.
Entre tanta dicharachera graciosa y digna, con tetas y sin paraíso.
Remilgadas figuras que estiran el cuello hasta el cielo, pero no saben mojarse el culo en un banco de peces. 
Sin saber ser giralunas. Rompetechos. Correcaminos.
Entre tanta fachada. Estabilidad, calendarios, placeres mundanos. 
Ma petite chienne
entre tanto, y con tan poco. 
Nos sobra lo terrenal...

A todo esto...
¿Quieres ser mi pareja de braile?




lunes, 27 de abril de 2015

Inédito



Aun en estos altos
años
en plena
cordillera de mi vida
después de haber
subido
la nieve vertical
y haber entrado
en la diáfana meseta
de la luz decisiva
te veo
junto al mar caracolero
recogiendo vestigios
de la arena
perdiendo el tiempo con
los pájaros
que cruzan
la soledad marina
te miro
y no lo creo
soy yo mismo
tan tonto, tan remoto,
tan desierto
joven.
 

P. Neruda



lunes, 20 de abril de 2015

"A veces tiraría mi vida por la borda 
con tal de sentarme con ella en un parque con las zapatillas sucias...". 



miércoles, 15 de abril de 2015

"(...) Son las mujeres quienes me hacen percibir aún más mi soledad. ¡Ah! ¡Miseria, miseria! ¡Cuánto he sufrido por ellas, puesto que ellas me han dado más frecuentemente que los hombres la ilusión de no estar solo! Cuando se entra en el Amor parece que se ensancha el alma. Se siente uno invadido por una idea sobrenatural! ¿Y sabes por qué? ¿Sabes de dónde procede esa sensación de inmensa felicidad? Únicamente porque uno se imagina que no está solo. El aislamiento, el abandono del ser humano parece que cesa... ¡Qué horror! ¡Más atormentada aún que nosotros por esa eterna necesidad del amor que roe nuestro solitario corazón, la mujer es la gran mentira de la ilusión. Tú conoces muy bien esas deliciosas horas pasadas frente a ese ser de largos cabellos, de rasgos encantadores, y cuya mirada nos enloquece. ¡Qué delirio extravía nuestro espíritu! ¡Qué ilusión nos embarga los sentidos! ¡Parece que vamos a confundirnos con ellos, a no formar sino un todo, dentro de un instante! Pero ese instante no llega nunca, y después de semanas y meses de espera, de ilusiones y de alegrías engañosas, un día se encuentra uno bruscamente solo, más solo de lo que se había estado hasta entonces. Después de cada beso, después de cada abrazo, el aislamiento aumenta.
¡Y qué aflictivo es y qué espantoso!"


¡Solo!

Guy de Maupassant

jueves, 9 de abril de 2015

#nota mental

Desenfocar y dividir los dolores.
Desenfocar y dividir.

martes, 7 de abril de 2015

Efectos de ingravidez

Otra vez contar el tiempo. 
Estirarlo como un chicle. Exagerarlo. 
Dártelo 
para que hagas con él lo que quieras.
Otra vez contar las horas 
para salir al recreo.
Y entrar en ti.
Echando dragones por la boca
hasta que vuelvas.
Y volvamos a confundir horas con minutos,
y cuatro días me parezcan uno.




viernes, 3 de abril de 2015

Cogito ergo soy



Ella solo remueve el café. Envidié la simplicidad a la hora de hacer las cosas. La ingenuidad y pulcritud de saberse limpia de despojos. Matices indoloros. No sabe el significado de echarla de menos hasta doler los estambres. Ni ahogarse en mares metafísicos. No tiene ni idea de si hoy es lunes o jueves. Yo tampoco. No puedo evitar la envidia de poder dormir tranquila. Sabiendo todo lo que no sé. Descansar, sin más. Sin sueños. Sin pesadillas. Sin echar dragones por la boca. Sin los libros que me quedan por leer. Sin encontrar el maldito color. Sin la incomodidad de ver peces en el cielo por el reflejo del charco en la ventana. Tanquila y despacio, sin geografía ni matemáticas. Sin tener que buscar ecuaciones difíciles cuando la lavadora se rompe. La envidio porque no sé qué hacer cuando algo se me rompe. Sin pintar mapas para encontrar algo que no sé muy bien para qué pero seguro que cuando lo encuentre me hará falta. Sin pintar puentes. Puentes que lleguen a algún lado. Que unan. Que enamoren a suicidas. O que no lleguen a ningún lado. La envidio porque ella solo remueve con la cucharilla el café. Mientras yo remuevo mares de conciencia, recuerdos que me caen como pianos desde la ventana, mientras hago agujeros negros con los círculos en el café, e
lla solo remueve el café.



―Entre tú y yo hay una barrera metafísica que nos separa. 
(Me besa)