Con mi locura conservo asombro
sobre los hombros la alegría
que hasta ayer mismo compartimos.
A veces te veo por un instante.
A veces, siempre te sueño
antes de desaparecer
tras los tenderetes de los aduares.
Donde estés, somos libres.
Ahora sé que somos libres.
Donde estés, te quiero libre
Donde estés, quiéreme libre.
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