Si yo pudiera
de verdad lo digo
llenarme los bolsillos de estas ganas
guardar en los cajones de mi casa
esta felicidad
innata
tan mía
tan mía
tan llana
tan simple
tan todo con nada
si yo pudiera inventar palabras nuevas
que me sirvan de trinchera
para cuando acuda la impresentable tristeza
y entre por las ventanas de mi casa
Cuando yo no la llame
y salvaje arrecie como un vendaval
a romper todo lo que a su paso encuentre
yo me serviría de todas las palabras nuevas
de aquellos días en los que la vida se derramaba
de esas ganas
que me hicieron sentir
capaz de todo
las mismas que guardé en cajones
a modo de provisiones.


