Hoy me he imaginado a mi tristeza como una masa negra de la que salían tentáculos que me abrazaban por el cuerpo. Me imagino a la tristeza como un gato azul gigante que te postra a la cama y te aísla de todos. Me he imaginado a la tristeza como una piscina enorme en la que me mantengo tumbada a flote y a veces me hundo. A veces me hundo. Hoy de verdad que no tengo fuerzas para aguantar más tristeza.
Hoy quizás le den por culo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario