jueves, 10 de octubre de 2019

Abandono la ciudad por dos minutos

Ahora que duermes
mientras yo bicho nocturno escribo
quisiera perpetuar a golpe de letras
tu tiempo aquí conmigo
después de dieciocho años contigo
no me he ido de tu lado
a pesar de estar más lejos que nunca.
Quisiera que te quedes
que bailes otra vez conmigo.
Volver a abrirme los bolsillos
y que no dejes de dolerme nunca.
Ojalá desapareciera toda esta gente
me sobran todas las ciudades
hoy me conformaría con lo eterno
con ser tuya para siempre
aunque solo sea por un rato.

Coge tu leche y vete

Me escriben a diario
me buscan, quieren lamerme
videollamada, mensajes, a qué hora sales
desde Sicilia hasta Mallorca
te invito a un vermut
te pido la última y nos vamos
qué haces mañana
píllate el último bus
ven a mi casa
estoy sola
¿bailas flamenco?
tengo el alma rota
eso es mentira
contigo me río
no me había pasado nunca
lo tuyo es talento
como desastrosa soy original
las de 29 ya vienen rotas
las de 18 me aburren

me gustan tus detalles
quiero abrazarte
otras ya me jodieron

que qué hago mañana

no sé, seguramente volver a mentirte
fumar un cigarro en el parque con alguien
reírme, cuestionarme los desequilibrios de esta vida
y hacerme una paja antes de dormir.

viernes, 4 de octubre de 2019

La catedral

A mi también me gustaría
salir corriendo con algún destino concreto
refugiarme en ti
como quien se refugia en una catedral
y en la ciudad lloviera
rehuir de toda esta gente que respira de forma superflua
que nada entiende de tristeza a borbotones.
Te entiendo
yo también quiero un sitio adonde huir
por ejemplo a tus brazos
a oler, de nuevo, tu pelo.
Y si nada de esto hubiera pasado
es una pregunta que me mata
porque todo esto ha pasado
y ahora somos como piedras de esa catedral
desformadas un poco
por la fuerza de la lluvia.