viernes, 4 de octubre de 2019

La catedral

A mi también me gustaría
salir corriendo con algún destino concreto
refugiarme en ti
como quien se refugia en una catedral
y en la ciudad lloviera
rehuir de toda esta gente que respira de forma superflua
que nada entiende de tristeza a borbotones.
Te entiendo
yo también quiero un sitio adonde huir
por ejemplo a tus brazos
a oler, de nuevo, tu pelo.
Y si nada de esto hubiera pasado
es una pregunta que me mata
porque todo esto ha pasado
y ahora somos como piedras de esa catedral
desformadas un poco
por la fuerza de la lluvia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario