Justo entre las tripas y el costado
tienes un mecanismo tan sencillo y a la vez impredecible
funcionas siempre bien
como un nido de camelias planeando su atentado
en ti campan a sus anchas
todas las cosas buenas
que siempre quise de una mujer
te es tan facil
hacer de lo bueno una rutina
creerse un tonto con suerte
cada vez que te ríes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario