Quizás nunca vuelva a ver a mi Gioconda sonreír, quizás no sepa hacer algo mejor; pero hoy pinté el grito de Munch en tu cara. Yo también grito, que se lo pregunten a mi Gala, lo hago sólo con las manos. Busco la poesía en mi lienzo. Busco el surrealismo, me invento excusas para perderme bajo la blusa de mi musa. Sólo eso, sólo siento. Por favor, no tocar; material sensible y frágil.
Liricista de colores, puntillistas en las calles, hiperrealismo de mi Eva y sus dolores. En las horas tardías, cuando nadie me vea por estos jardines, será que me habré marchado...contádselo a Machado.
Hoy Gaudí me dijo que borrara límites, que ésta era mi sagrada familia. Me escapé por los bares y Hopper me confesó: la soledad son golpes de luz, nunca abandones.
Por favor, se ruega no fotografiar, no quieran deteriorar. Aquí me hallo, y me pierdo y me rayo...bah, ni caso, ¿qué más puede pasar aquí en Guernica, Picasso? ¿Queréis bombardeos? Yo os hablaré de amor y huidas. ¿Habéis visto por aquí al gordo y la flaca? ...Un tal Diego busca a su Frida.
Da igual, a solas o con ellos, haremos algo grande, Kefrén a mi lado no será tan gigante.
Arte por el arte, por amor al arte, qué mas da si para reyes o putas. El arte sólo podrá conquistarte, llorarás cuando quiera matarte.
Me despido aquí, pero no crean, no es mi última cena. Ni Da Vinci ni Dalí lo saben.
Observen como un niño, el nacimiento del hombre nuevo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario