miércoles, 6 de noviembre de 2013

De lirios

Eras una profecía a medio cumplir. 
Las ganas por las mañanas y la paz de los domingos. 
Eras la incertidumbre del calendario y la certeza de la piel. 
La espuma de la cerveza, los labios rojos de la botella, el tanga en el sofá y la incomodidad en la cama. 
El camino largo que siempre me gustaba coger. 
Eras un deleite para mis manos, y un escándalo para quien no te tocase. 
Eres la cucharada justa de azúcar.
El llegar a tiempo para hacerme el boca a boca después de ahogarme en un vaso medio vacío. 

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