Yo sonrío.
Tengo mala memoria,
y peor suerte si por casualidad alguna vez
hubiese cruzado miradas contigo
y me atreviese a no recordarte...
Pero no sé quién eres.
No logro intuir a qué huele tu pelo,
ni sé el camino que lleva a tu casa.
Desconozco qué mala fortuna habrán tenido esos ojos
que parecen haber llorado ríos.
Supongo que te habrás equivocado de labios,
yo no soy quien dices.
Una vez tuve una vida,
le puse nombre y apellidos,
sufrí las siete plagas.
La dejé a merced de los buitres,
para que rasgaran gustosos
la inocencia que me sobraba
y dejaran irreconocible
la huella de un pasado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario