domingo, 29 de septiembre de 2019

Hola, Barcelona

De 12 a 8 am pienso en el suicidio.
Durante el día me pregunto a quién le habré guiñado un ojo 
para tener esta puta suerte y la oportunidad que ahora tengo.
Me costó entender que sólo eras escombro y unas tetas grandes
y que conmigo harías hormigón.
Menos mal que salí corriendo, mi amor.
Las mujeres tienen algo mágico
una pisa tu cabeza contra el asfalto
después viene otra que te hace poner las manos en el cielo.
Me he vuelto a enamorar
esta vez, de otra ciudad.
Lo que más me gusta, sin duda, el metro
es lo más humano que hay por aquí.
La gente va trajeada y con cara de ningún lugar mientras un niño al lado se ríe
algunos son capaces de concentrar toda la atención del mundo en cuatro frases de un libro
mientras a su alrededor vomitan, gritan y joden.
Esa gente es la que tiene paz en el alma
como nosotros cuando obviamos todas las voces tristes que caben en un cuerpo
para pintar una manzana.
Luego estoy yo,
haciendo fotos tontas a edificios,
comparando con Hopper
siempre de cara a la belleza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario