domingo, 24 de febrero de 2013

La perra de tu pintura

Eres muy bueno. No importa lo que tú pienses. Tu no tienes que pensar. Solo pintar. No puedes evitarlo. Llevas la pintura en las manos, ¿ves? y en los ojos, y en el cuerpo entero. Siempre estás pintando. Incluso cuando me besas y me follas y te corres, yo tengo la sensación de que estás pintando...
Su cuerpo se expandió entonces en la penumbra, y luego se encogió sobre mi, amparándome.

-Yo me ocuparé de ti. Yo te daré todo lo que necesites.

-¿Quieres ser mi musa?

-No. Tu musa no. Que estupidez...Quiero ser la esclava de tu genio. Yo ordenaré tus tubos, limpiaré tus pinceles, cogeré tu teléfono, prepararé tu comida, barreré tu estudio, impediré que nadie haga ruido a tu lado, seré tu guardiana, tu cocinera, tu criada, tu secretaria, tu chófer, tu madre, tu amante... Y tu me lamerás cuando quieras descansar, como un perro. Tu serás el perro de mi cuerpo. Yo seré la perra de tu pintura.

...Poseer una esclava es horrible. A poco que hayas leído a los ilustrados, poseer una esclava te obliga a sentirte culpable de su esclavitud y a empeñarte en que sea libre. Yo te concedo la libertad, amiga liberta, no me atosigues más, no te empeñes más en desenredar mi pelo y en apartar las moscas de mi lado y en llenar de flores mi habitación, quiero estar despeinado y oír el zumbido de las moscas en mi oído y disfrutar de un cuarto desnudo, quiero no tener que seguir sabiendo lo mucho que te debo, lo mucho que me amas, todo lo que haces por mi. Lárgate, te lo suplico...





martes, 19 de febrero de 2013

Sentir




Un cuerpo cansado de llover. Unos pies indecisos. Unas piernas que descansan. Un cuerpo que se seca. Unos ojos que miran sin ver cuando antes veían sin mirar. Unas manos que tocan a tientas con la luz apagada, que no arden porque no recuerdan el fuego. Unos ojos que veían más allá hoy no saben ver más que realidad. Una boca que grita en silencio, que ríe cuando toca llorar y se calla por no romper cimientos de una casa vacía. Una nariz que olía las calles y su primavera, hoy el invierno la congestiona. Unas manos que pintaron lunares y lunas se van al cielo esperando una respuesta de por qué hoy no pintan nada. Una cabeza eternamente exquisita, eternamente trágica, que se rompe, y rompe a reír y a llorar con la sinceridad de un niño y la picaresca de un hombre, una cabeza que hoy se entierra bajo las sábanas.

Y el corazón revienta cada tarde, intentando tirar de todos, intentando recordar cómo funcionaba cada cosa mucho antes. Va sintiendo los latidos por cada esquina.
Que me devuelvan todos mis sentidos para ver las noches como las veía antes, que era yo quien hacía de día las noches y atardecía cuando quería, que no sé vivir sin ser nada más que un cuerpo. Que me dejen tocar lo intocable. Saborear flores, sonrisas y primaveras. Que pueda tocar todo aquello que a la vista me alcanza y enamorarme cada día de un aire que se expande y me reparte por la ciudad, que necesito dormir cada noche con la cabeza y el alma llena. Volver a sentir un suelo frío en mis pies desnudos...
Desnuda como una niña, inocentemente desnuda, que me devuelvan mis sentidos.


viernes, 15 de febrero de 2013

Pablo Neruda





Algún día, en cualquier parte, en cualquier lugar, indefectiblemente, te
encontrarás a ti mismo; y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga
de tus horas


domingo, 3 de febrero de 2013

Cartas a Galatea


Empezar las cartas al revés quizás sea mas fácil para terminar antes. Quería invocarte desde cualquier diario o llamarada de humo. Contarte que después de besar el cielo he tragado mucha tierra, quizás por jugarme la boca en cualquier fulana. Que hay días que el mundo se me queda pequeño y los días se me van en suspiros y mil ideas revueltas en una cabeza llena de pájaros. Y eso que a veces, en algún momento de lucidez, he traspasado los limites que nos pusimos. La ropa interior de muñecas no dejan de ser eso, trapos, cuando tú en mis cajones sólo dejabas sentimientos desnudos sin más. Qué será de ti y tu camino paralelo, tus puntos de fuga y tu desquiciante vida. Cuánto habrás ganado desde que me perdiste. Inevitablemente estás. Estás cuando se cierran los ojos, se intuyen las bocas y los corazones estallan de una forma extraordinaria. Estás cuando sólo se atreven a romper el silencio dos voces agitadas como un niño. Estás en la forma más especial, también en mis retratos de amor y de tragedia. Estás en ninguna boca, menos en la mía. He despegado en miles de avenidas de pegamento desde entonces. Cada vez más vieja y desgastada. Cuánto nos habremos echado de menos desde entonces.

Aún las calles no se atreven a hablar de ti, ni las gentes me hablan ni yo les cuento.
Tu niña se perdió en el tiempo, y la mía con ella.


"Cuanto te habrá dolido acostumbrarte a mí, a mi alma sola y salvaje, a mi nombre que todos ahuyentan. Hemos visto arder tantas veces el lucero besándonos los ojos y sobre nuestras cabezas destorcerse los crepúsculos en abanicos girantes. Ah déjame recordarte cómo eras entonces, cuando aún no existías."