jueves, 19 de febrero de 2015

La Maga se peinaba, se despeinaba, se volvía a peinar. Pensaba en Rocamadour, cantaba algo de Hugo Wolf (mal), me besaba, me preguntaba por el peinado, se ponía a dibujar en un papelito amarillo, y todo eso era ella indisolublemente, mientras yo ahí, en una cama deliberadamente sucia, bebiendo una cerveza deliberadamente tibia, era siempre yo y mi vida, yo con mi vida frente a la vida de los otros.




A veces me acuerdo de ti, y entonces me siento como una hortaliza.

"y ya no pienso más ergo non sum!"

viernes, 13 de febrero de 2015

I can't get no...

Sangre de unicornio.
Girasoles con un pésimo sentido de orientación.
A quién tengo que matar para poder morirme en paz.
Toco la felicidad con la punta de los dedos,
he metido la nariz hasta el fondo,
he rasgado con las uñas el hueso que va del placer al displacer.
Los días siguientes siempre me huelen las manos a mandarinas.
Muy a pesar de haber estado a punto, nunca llego a ser feliz del todo.
Como vivir con la sensación de un estornudo interrumpido
y esa misma cara de idiota.
Siempre a punto de todo.

Tendremos que buscar un atajo.
Hacer trampas.
Cambiar de postura. 
Aprovechar los días de fertilidad,
para 
poder
le
van
tar 

el 
   al
      ma 
del 

suelo.





sábado, 7 de febrero de 2015

Sin romper cristales

Pasó por fin, se te cruzó un buen chico
(dime su gracia si te da la gana)
y rechacé el papel de indiano rico
mecenas del divorcio de tu hermana.

La noche que perdiste el miedo al miedo
fue tan corta que dura todavía,
por más que yo, maldito José Alfredo,
te diera más de lo que no tenía.

Me costará ¿qué quieres que te diga?
ser elegante sin romper cristales
ahora que ni siquiera eres mi amiga.

No enseñan a olvidar las autoescuelas,
pero, hasta los feroces animales
lloran cuando los dejan a dos velas.



J. Sabina


jueves, 5 de febrero de 2015

Flores de plástico

Desde que no estás conmigo los árboles se han vuelto más simpáticos. Las vecinas, ahora, me saludan al verme, dicen que vaya alivio. La discoteca que teníamos debajo del piso ha dejado de quejarse por los ruidos. Tus amigas hicieron una fiesta cuando se enteraron de la buena nueva, ahora dicen que me ven más guapa, que soy más yo y menos rara. Se alegró hasta la policía.
Tres días después salí a la calle, y el mundo, haciéndome un gesto ruin, siguió girando. 

Y la vida se empeña en ser más amable.
Como un beso planificado.




martes, 3 de febrero de 2015

Lo relativo al tiempo



Por una vez. 
Llegaremos a tiempo.
Como un abrazo en mitad del frío.

Dirás que ya es tarde
escéptica de las corrientes del tiempo
agnóstica de todo tiempo verbal
escupirás
un
siempre llegas tarde.

Pero lo que ignoras
es que no habrá mejor momento
que ese.

Diré que quizás es pronto,
atrincherada en mi montón de dudas,
dubitativa de futuros pluscuamperfectos,
acobardada por eso de si-sale-bien.
(Me acojona que las cosas salgan bien.)

Llegas a tiempo
encontrándome con los labios pintados de rojo
y el rímel corrido.
Como la pastilla del día después,
Salvadora.
Levántate y anda.
Echa a correr.
O vuela.
Pero deja ya
de
hacer
el
idiota.

Y llegamos justo a tiempo,
Porque tus ganas no entienden de frío
ignoras las corrientes de los tiempos verbales
y te ríes de las tormentas con el agua hasta el cuello
Porque cuando se trata de ti,
soy capaz de aguantar cualquier pretérito
con tal de quitarte el abrigo en febrero
y besarte los ojos en abril. 


Y entonces
el invierno
sólo me parece
un estado mental.