Por una vez.
Llegaremos a tiempo.
Como un abrazo en mitad del frío.Dirás que ya es tarde
escéptica de las corrientes del tiempo
agnóstica de todo tiempo verbal
escupirás
un
siempre llegas tarde.
Pero lo que ignoras
es que no habrá mejor momento
que ese.
Diré que quizás es pronto,
atrincherada en mi montón de dudas,
dubitativa de futuros pluscuamperfectos,
acobardada por eso de si-sale-bien.
(Me acojona que las cosas salgan bien.)
Llegas a tiempo
encontrándome con los labios pintados de rojo
y el rímel corrido.
Como la pastilla del día después,
Salvadora.
Levántate y anda.
Echa a correr.
O vuela.
Pero deja ya
de
hacer
el
idiota.
Y llegamos justo a tiempo,
Porque tus ganas no entienden de frío
ignoras las corrientes de los tiempos verbales
y te ríes de las tormentas con el agua hasta el cuello
Porque cuando se trata de ti,
soy capaz de aguantar cualquier pretérito
con tal de quitarte el abrigo en febrero
y besarte los ojos en abril.
Y entonces
el invierno
sólo me parece
un estado mental.

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