viernes, 14 de agosto de 2015

La pregunta que me hago cuando alguien dice te quiero, demasiado

Pero qué conjuros
Qué carajo
Sin ser yo mujer de métrica
Ni retórica
Y carecer del sentido del ridículo
A qué dios invoqué
El día que no nací
Por qué esa suerte
Desacompasada
Esas bocanadas
De aire limpio
A qué se debe el alboroto
Si ni siquiera sé pintar coronas
Por qué cojones

Por qué yo
Y no otra.


...usted no sabe cómo yo valoro
su sencillo coraje de quererme





1 comentario:

  1. 'Puede que fuéramos demasiado jóvenes, no sé, o fue culpa de esa sensación absurda de que si encuentras a la mujer de tu vida con veinte años lo mejor es huir' DAVID TRUEBA

    A veces no siempre las segundas veces fueron malas.

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