Qué carajo
Sin ser yo mujer de métrica
Ni retórica
Y carecer del sentido del ridículo
A qué dios invoqué
El día que no nací
Por qué esa suerte
Desacompasada
Esas bocanadas
De aire limpio
A qué se debe el alboroto
Si ni siquiera sé pintar coronas
Por qué cojones
Por qué yo
Y no otra.
...usted no sabe cómo yo valoro
su sencillo coraje de quererme
'Puede que fuéramos demasiado jóvenes, no sé, o fue culpa de esa sensación absurda de que si encuentras a la mujer de tu vida con veinte años lo mejor es huir' DAVID TRUEBA
ResponderEliminarA veces no siempre las segundas veces fueron malas.