y resulta
que he echado la vista hacia atrás
y te he visto
sabiéndote dueña de cada cosa que me entorpece
diciéndome
que tú plantabas esas nubes
donde ahora echo la siesta con otra
- yo te di mi cuchara de palo
mi corazón de hojalata
para ti fueron los tangos que cantaba Gardel
por ti dejé de dormir
y empecé a soñar
para ti cosí los zapatos
con los que después echaste a correr
y nunca jamás
supe de mi
el camino lo hicimos al andar
hacia tu casa
y todo
todo lo deshicimos
evitando ese beso
de alquitrán
borrando todo lo demás
y a cuento de nada
por qué no te dije que sí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario