jueves, 10 de diciembre de 2020

Agujero negro

 Cuando aparece tu recuerdo, dejo que entre y se quede. Ahora tomo la vida y la pena con gustosa calma.

Me gustaría que alguien me devolviera el tiempo que perdí. También quisiera encontrar la fe que otras mujeres encontraron en mi después de ti, cuando tan solo era una mujer hueca. Cuando miro hacia atrás se hace insoportable lo equitativo entre el amor y el dolor. Para mi nunca fue una buena inversión. Hice un esfuerzo horroroso en separarme de ti, mientras tú solo te dejabas llevar por la gravedad, como un agujero negro. Me pregunto cómo estarás cuando sé que tú también lo haces. Yo tengo una soledad elegida, para mi es todo un regalo poder contarte que puedo pasar veinticuatro horas tirada en la cama a solas conmigo, en paz. Tú ni siquiera puedes decirlo.

Ojalá alguien me hubiera contado que a partir de cierta edad, también se aprende a besar sin sentir. Es tan asqueroso como placentero, a veces es necesario alguien que no te duela, que simplemente te bese y se vaya. 

La última respuesta es un yo también a ti.

sábado, 7 de noviembre de 2020

He vuelto, un poco

 Desde que llegó la pandemia y ha parado un poco nuestras vidas

me he dedicado a bailar reggaetón en casa mientras hacía exámenes,

superaba movidas y me enseñaba a estar en calma sola.

He aprendido mucho y bien, ahora, desde este punto de no retorno

desde el punto de la cero rabia, puedo ver la tipa que soy cuando estoy sola.

No es alguien que me caiga mal, la verdad. Me veo bastante solitaria, difícil de adaptar

al ritmo de alguien, y sobre todo, a sus maneras. Como un caballo hasta el culo de coca, 

difícil de montar. Ahora que sé mis horarios, que me perfumo para mi, ahora que le quité cualquier poder

a todo lo que podía hacerme daño, después de decir 47 veces que no me apetece enamorarme.

Ahora, en cambio, no me disgusta la idea.

lunes, 12 de octubre de 2020

Un punto tan pequeño

 Estoy intentando hacer de ti un punto tan pequeño que no se te vea.

Quiero que desaparezca todo lo que tuvo que ver contigo, que mis ráfagas de ira arrasen con todo.

Serena y en calma quiero quedarme, sin los apellidos de la tormenta.

A veces se cree de aire y se infla rápidamente, llena cada rincón de mi casa, y cuando el pánico se apodera de mi, no tengo más que buscar una aguja que te devuelva a tu estado primero.

Porque eres pequeña, y yo soy grande. No eres más que el poder que yo te quiera dar.

Soy grande, es algo que voy aprendiendo muy poco a poco, pero siempre derroto a los que son como tú.

Voy a hacer de ti un punto tan pequeño, que no seas más que un lunar en una constelación, un pueblo perdido de una ciudad inmensa, quiero borrarte, y que deje de escocer tu nombre.

martes, 26 de mayo de 2020

El mecanismo de una mariposa

Justo entre las tripas y el costado
tienes un mecanismo tan sencillo y a la vez impredecible
funcionas siempre bien
como un nido de camelias planeando su atentado
en ti campan a sus anchas
todas las cosas buenas
que siempre quise de una mujer
te es tan facil
hacer de lo bueno una rutina
creerse un tonto con suerte
cada vez que te ríes.

miércoles, 4 de marzo de 2020

Pero no me ve

Me ve los ojos hinchados
Rojos como puñaladas
Y viene
Me besa me pide me besa
Me pide me pide me pide
Me arropa y se me clavan las costuras
Mira por mis ojos
Come por mi boca
Y mete las manos frías por mi cintura
Me quiere me quiere me quiere
Me clava los ojos
Y dejo de mirar
Ya no existo
Si no es a través de tus palabras de mierda
Me encuentra rota
y sopla
haciéndome polvo
fregando con el trapo sucio de promesas
los trozos de mi que quedan el suelo
Me recompone, me dice, me pega por partes
Pero la mujer recompuesta ya no encaja
con ninguna de las anteriores.

miércoles, 5 de febrero de 2020

Qué sabe nadie, a ver

Llevo días incubando ideas
regenerando sentimientos y queriendo matar otras partes
llevo días envuelta en mi
encerrada como una marmota
nadie sabe nada
no he contado a nadie mis sospechas
a nadie le he hablado de quién es la mala de este círculo
probablemente yo
tenga todas las papeletas 
de ser víctima y verdugo
Nadie sabe nada
no he querido contar a nadie
quizás por vergüenza
quizás porque en mi ya ni exista la necesidad de empatía
como una víctima más de mi
a nadie le he hablado
de mis planes de prófuga
ni de la boda que llevo siete años planeando.

Llevo días dando a la mujer del espejo un sexo raro
preguntandole si quizás no le apetecería más un nabo
o un anzuelo para ratas.
Cómo he llegado hasta aquí
cuáles han sido las tan malas decisiones que tomé
para ahora tragarme este puto domingo 
en un sofá que no es mio
a quién engañé
y de qué azarosas maneras.
Masturbandome con fotos
cuando descarto sexo con desconocidas
planeando un viaje a Italia
mientras dejo que Barcelona me mate y luego me reviva
un poquito más.

lunes, 6 de enero de 2020

Pensamientos de mi madre

Si yo pudiera quitarle la negrura a mi hija que hoy tiene en el pecho
si pudiera contarle que la vida son tres días
sus ojos son dos crisálidas que húmedos se pintan verdes
los he visto llorar ríos
desbordarse como cascadas
los he visto brillar
frente a la pantalla de un móvil
o en la ilusión primeriza
si hoy pudiera cambiarle mis ojos para que vea lo que yo veo
recordaría lo efímero de las cosas
y quitaría la venda que le impide ver
la belleza que recorren sus veinticinco.
A mi que ya ningún secreto se me esconde
y con la experiencia que me brindan las canas
no se me ocurre forma alguna.
Si tan solo pudiera taponar su llanto
ser su almohada y tirita
descansaría en estas manos
que un día fueron las mismas que soltó para echar a andar
ella sola, sin nadie más.
Es la ironía de tener que sanar
la herida que otra hizo
la vida resulta ser
un círculo infinito de mujeres
donde algunas quitan la vida
y otras se matan por devolverte a ella.