jueves, 10 de diciembre de 2020

Agujero negro

 Cuando aparece tu recuerdo, dejo que entre y se quede. Ahora tomo la vida y la pena con gustosa calma.

Me gustaría que alguien me devolviera el tiempo que perdí. También quisiera encontrar la fe que otras mujeres encontraron en mi después de ti, cuando tan solo era una mujer hueca. Cuando miro hacia atrás se hace insoportable lo equitativo entre el amor y el dolor. Para mi nunca fue una buena inversión. Hice un esfuerzo horroroso en separarme de ti, mientras tú solo te dejabas llevar por la gravedad, como un agujero negro. Me pregunto cómo estarás cuando sé que tú también lo haces. Yo tengo una soledad elegida, para mi es todo un regalo poder contarte que puedo pasar veinticuatro horas tirada en la cama a solas conmigo, en paz. Tú ni siquiera puedes decirlo.

Ojalá alguien me hubiera contado que a partir de cierta edad, también se aprende a besar sin sentir. Es tan asqueroso como placentero, a veces es necesario alguien que no te duela, que simplemente te bese y se vaya. 

La última respuesta es un yo también a ti.

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