Entiendo que digas que no me soportas, pero no me digas que quizás algún día sea tarde...
Mis celos terribles comprados en una subasta a la mejor postora, mi miedo precipitado a los te quiero que tanto me gustan, mi imaginación descarada a la hora de imaginarte con otra, el vértigo que me produce mirar desde tus piernas al suelo, las veces que lloré después de hacer y deshacer el amor, y mis ganas de enfadarte...
Claro que entiendo que no me soportes...y también espero que lo entienda tu futura mujer. Porque estas ganas de matarte son la mejor excusa para revivirte cada día. Eso sí...prometo no enfadar a tu mujer; cuando lejos de nuestra cama todavía sienta ganas de enfadarte, haré todo lo posible por no molestar. Te compraré una bonita casa, y unos hijos de pega si así lo quieres...te pagaré toda una vida si así me prometes que serás feliz.
El trabajo de tus sueños que me haga separarme a kilómetros de ti, el tímido deseo donde se columpian tus cuerdas vocales, esa mujer con la que quieras acostarte y también despertarte, la luna que te alumbre cada noche...todo eso que no tienes, yo lo buscaré con mis manos.
Y es que te pones tan guapa al enfadarte...

No hay comentarios:
Publicar un comentario