¿Pero sabes qué te ocurre? Que tienes miedo de rebentar, de empezar a vivir, te dan vértigo las alturas, y yo siempre estoy por allí arriba. Te acojona pensar que yo no dudé.
Pero mírate al espejo mientras te desnudas y después dime...
¿de qué estas hecha?
No hay comentarios:
Publicar un comentario