Con tanto correr ya no sé si llevo los cordones atados, me da igual, aqui me siento demasiado bien.
El primer día te trajo un huracán de sonrisas hasta mi, y ya ves, a pesar de haberme pegado con la pared por cabezota, sigo pintando las escaleras que me lleven hasta tu casa. Y dejaré por escrito que no abandonaré, lo firmaré, igual que firmaste tú que me trarerías hasta aqui.
Aqui digo que quiero morirme...que veo el mundo desde el cielo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario