Dime, ¿en qué clases te han enseñado a mirar a la boca de esa forma?. ¿Dónde has aprendido a fingir que lo mío no está tan mal? Qué drama tan absurdo el tuyo, pero más pecado tengo yo por aplaudirte desde mi butaca sentada. Lo tuyo, teatro, lo mío, puro teatro. ¡Amor! Qué bien te queda el papel...pareces tan...natural, que nadie distinguiría cuando bajas del escenario.
¡Bravo! Ésta pintoresca servidora...te aplaude por sacudirme de ésta forma tan...absurda y maravillosa. ¡Bravo!
Pero, perdona que no te crea.

No hay comentarios:
Publicar un comentario