sábado, 5 de enero de 2013

Pequeño e insignificante apagón de luces

Me voy de aquí, será lo mejor. ¿Qué te pasa ahora? Mala cara tienes... Ésta será la última vez... Siempre dices lo mismo. Harta de casualidades que encajan a la perfección he optado por reventar. Y no me sacará de aquí la droga ni el alcohol, qué va... Siempre me sobraron principios y respeto, desgraciadamente. Ya ves, una maleta llena de cosas absurdas, absurdas y mías, que vendrán conmigo donde vaya. Déjalo...siempre andas con promesas pensando que mañana lo harás mejor. No me crees, pero no es la primera vez que me escuecen los ojos. ¡Ella! Ella misma me habló de algo mejor, de un mundo aparte, me dijo que yo no merecía esto, que era tan mujer que... Cuantas habitaciones de hotel habré pisado ya creyendo encontrar lo que quería. ¿Para qué? Me he acostumbrado a tomarme el café sola, a vivir en parajes desconocidos y ver un cuarto lleno de luz y pinturas que nunca comparto. La soledad no me sienta tan mal, siempre y cuando no venga alguien a perturbar esta armonía. No lo necesito... 
Pero es a veces que me vuelve el polvo y lo esnifo y...me consume.


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