A la mujer de otra:
La mía.
Te he estado mirando mientras sonreías.
He escuchado tan atentamente lo que decías que no sé ni de qué me hablabas.
Pero no he perdido detalle.
Te miro imaginando si eso es todo lo que no había tenido hasta ahora.
Asumiendo las veces que me he perdido la sonrisa de cuando estás celosa,
y la de cuando eres totalmente tú.
Cuando te arrancas el sujetador, o por bulerías.
Aceptando la derrota de que no me condecoras como primera dama en hacerte arañar las sábanas de franela.
Asumiendo todos tus despueses de la fiesta, los domingos que nos debemos, los lunes, las discusiones, la familia, todos los paseos en el parque con cualquiera que no era yo,
el qué guapa estás hoy de la que antes de mi
te miraba con unos ojos
como los que ahora
te ven.
O quizás no.
Todo eso me ha dado tiempo a pensar
mientras tú te reías.
No hay comentarios:
Publicar un comentario