martes, 30 de diciembre de 2014

El sol de los perros


Estiramos el cuello hacia el sol, como los caracoles, cerramos los ojos. 
Respiramos.
Después volvemos a arrugarnos bajo la indiferente mirada del sol. 
El perro me lame la cara.
Queda medio café 
y el tocadiscos se niega a cantar sin bailes de salón.
Silencio.
Necesitado y desgastado silencio.

El sol de los perros nos lava los trapos sucios del alma 
que de madrugada volveremos a ensuciar.


sábado, 27 de diciembre de 2014

sé que puedo darme por vencido, dejar de intentarlo,
si sonríe y dice: ven. a ver si dejas ya
de hacer el gilipollas.


Kiko Moras

jueves, 25 de diciembre de 2014

Retahílas

Luego vuelvo a quererte, 
cuando nos acostamos y siento que estás hecha para mí, 
que de algún modo me lo dicen tu rodilla y tu vientre, 
que mis manos me convencen de ello, 
Y hay días también, hay horas, en que no te conozco, 
en que me eres ajena como la mujer de otro. 
Me preocupan los hombres, me preocupo yo, me distraen mis penas. 
Es probable que no piense en ti durante mucho tiempo. 
Ya ves. 
¿Quién podría quererte menos que yo?

Estoy bien.
Pero no puedo quitarme esta sensación de encima cuando vuelvo a casa.
Y me doy una ducha
en un intento idiota de pensar que el agua me lavará también por dentro.


II

Te he querido mientras la ciudad dormía,
en dos metros cuadrados con vistas a un solar,
en los sitios adonde llevabas a tus novias,
en los lugares adonde llevo a las mías,
te he sentido como un portazo en silencio,
sin más testigos que la luna
entre las fugaces luces de los coches que pasaban
sin tener ni idea de nuestro espectáculo de fuegos artificiales
entre el vaho de los cristales empañados.
En medio del ruido.
Sin peros
ni para qués. 
Del derecho
y a veces, del revés.

Te quiero por desafinada
y por estas ganas de tocarte.


III

Algo tan simple
como que
a veces
me doy envidia

por pensar 
en la astrofísica 
quimérica
utópica
ilusoria
y maldita posibilidad
de ser yo 
quien ha quedado 
contigo 
esta noche.

Putos intermedios

Siempre el maldito punto intermedio.

No estar feliz, ni tampoco triste.
Dicen que un hombre libre nunca sabe cuándo es lunes, 
pero qué ocurre cuando siempre intuye que es domingo.
No tener punto intermedio entre la satisfacción o el ahogo.
Reírse por no llorar.
O llorar riéndose.
El hambre sin las ganas de comer.
Los tres segundos antes de correrte, 
esos en los que te juegas el tipo. A todo o nada.
El entendimiento entre dos que se besan y chocan con los dientes.
El desentendimiento entre dos que se un día se entendieron.
Dos que se besan.
La discordia del tercero. 
El marrón del primero.
Tu olor entre mi ropa. Tú sin mi.
Hacer el amor o echar un polvo.
La rutina o el desastre.

martes, 23 de diciembre de 2014

Plan del día:

Me dedicaba
a seguirla por los pasillos 
imaginando 
lo bien que toda esa ropa
le quedaría.


domingo, 21 de diciembre de 2014

Contra Jaime Gil de Biedma

"De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso,
dejar atrás un sótano más negro
que mi reputación -y ya es decir-,
poner visillos blancos
y tomar criada,
renunciar a la vida de bohemio,
si vienes luego tú, pelmazo,
embarazoso huésped, memo vestido con mis trajes,
zángano de colmena, inútil, cacaseno,
con tus manos lavadas,
a comer en mi plato y a ensuciar la casa?
 
Te acompañan las barras de los bares
últimos de la noche, los chulos, las floristas,
las calles muertas de la madrugada
y los ascensores de luz amarilla
cuando llegas, borracho,
y te paras a verte en el espejo
la cara destruida,
con ojos todavía violentos
que no quieres cerrar. Y si te increpo,
te ríes, me recuerdas el pasado
y dices que envejezco.
 
Podría recordarte que ya no tienes gracia.
Que tu estilo casual y que tu desenfado
resultan truculentos
cuando se tienen más de treinta años,
y que tu encantadora
sonrisa de muchacho soñoliento
-seguro de gustar- es un resto penoso,
un intento patético.
Mientras que tú me miras con tus ojos
de verdadero huérfano, y me lloras
y me prometes ya no hacerlo.
 
¡Si no fueses tan puta!
Y si yo no supiese, hace ya tiempo,
que tú eres fuerte cuando yo soy débil
y que eres débil cuando me enfurezco...
De tus regresos guardo una impresión confusa
de pánico, de pena y descontento,
y la desesperanza
y la impaciencia y el resentimiento
de volver a sufrir, otra vez más,
la humillación imperdonable
de la excesiva intimidad.
 
A duras penas te llevaré a la cama,
como quien va al infierno
para dormir contigo.
Muriendo a cada paso de impotencia,
tropezando con muebles
a tientas, cruzaremos el piso
torpemente abrazados, vacilando
de alcohol y de sollozos reprimidos.
Oh innoble servidumbre de amar seres humanos,
y la más innoble
que es amarse a sí mismo."

martes, 16 de diciembre de 2014

La historia de un parque de atracciones en los asientos traseros de un corsa



No quiero escribir de amor,
porque me apetece pasármelo bien.


Me aburre llenar
cada parte 
de algo que escribo
hablando de amor
y desamor
del gato que se perdió
de la novia que no tuve
o de la araña
que se hace un hueco 
al lado del colchón.

Me parecen pocos
los poemas que se escriben
a los dedos, corazón.
Y demasiado
lo que algunos 
sabemos
de pastillas 
para 
dormir.

Para qué vamos a mentirnos
ni mentirles.
Ya hemos hecho todo el daño que teníamos que hacer.
Hemos tirado la casa por la ventana.
Y empezado los cimientos por un tejado de caramelo.

Así somos.

Vamos hacia el mismo camino
y lo cierto es
que nos gusta hacernos tropezar
y darnos el mapa equivocado
porque sabemos 
que llegaremos.

Con pies de plomo
y algo de torpeza
llego hasta ti
Tan torpe como el primer polvo
tan necesario como el segundo.

No me apetece hablar de amor
quiero hablar
de esos días 
de saltar las vallas del parque 
donde los guardas nos enjaulaban
por darnos besos hasta las tantas,
de la fantasía
de que seas mujer de otra
y me quieras a mi.
Y duermas conmigo.
Que no entiendo de modas
pero por ti
me he aprendido las costuras de tus pantalones 
de memoria.

El mundo está lleno de inútiles
que dicen sufrir el síndrome de Stendhal
sin haberte visto
sonreír.

Pero hoy
no vengo a hablar
de eso. 


domingo, 14 de diciembre de 2014

No eres tú, soy yo


"Yo ya no quiero
seguir todas las noches vigilando
cuándo voy a dormirme, cuándo.
Yo lo que quiero es que pase algo,
que me muera de veras
o que de veras esté fastidiado,
o cuanto menos que se caiga el techo
de mi casa un rato."


Hoy tengo el cuerpo revuelto. 
Se me ha metido algo en los ojos
y no me deja ver más allá de este domingo.
He abierto el cajón de las cosas perdidas a posta.
Y me han venido de golpe todos esos meses,
abofeteándome, escupiendo verdades
que yo ni he preguntado.
Que a ver quién me he creído yo.
Si la que sólo quería dormir a tu lado
o la que pretendía acostarse contigo.
La que se inconforma, 
y la que se inquieta.
La que te pone y te quita.
La mujer de andar por casa,
o la que le gusta andar por terrenos pantanosos.
La valiente que se tiró de cabeza a una piscina sin agua
o la cobarde incapaz de admitir que esto ya no funciona.
La que no acepta tratos sin seguros a todo riesgo,
ni a terceros. 

Siento decirte, 
que las dos 
soy yo.

Esos días.
En los que para alimentar a una,
tenía que dejar hambrienta a la otra.
Hasta que tanta desnutrición
me hizo de tripas un precioso corazón.

Como una meretriz traficando con emociones,
emociones nuevas que despierten a un muerto,
que desinfecten todas las termitas
de los muebles de mi cabeza.

No hace falta que comprendas 
esa absurda filosofía
de que para llegar al paraíso absoluto,
hace falta calarse hasta los huesos de miseria. 
Cuando elegí este camino
de sobra sabía 
que no era el bueno. 




miércoles, 10 de diciembre de 2014

Bukowski


Es la esbelta y alta
damisela
con aros y
vestido largo

Siempre anda drogada
y acelerada
con zapatos de tacón
metiéndose pastillas
borracha.

Sandra se inclina
hacia afuera de su silla
hacia Glenbdale

Pienso que se va a dar
en la cabeza con la cerradura
del placard
cuando intenta
encender
otro cigarrillo
con el que aún
tiene encendido.

A sus 32 años le gustan
los jóvenes pulcros
sin cicatrices
con cara de nalga
de princesa.

Me lo dijo muchas veces
y me mostró sus trofeos
carne joven rubia
estúpida y silenciosa
que
a) se sienta
b) se levanta
c) habla
cuando ella lo ordena

A veces me muestra uno
a veces dos
a veces tres.

Sandra se ve muy bien
de vestido largo
Sandra es muy capaz de
romperle el corazón a un hombre.

Espero que encuentre
uno.

domingo, 7 de diciembre de 2014

El cielo de las ratas

Lo disimulas
a cada rato.

Como si nadie se diera cuenta.
Quizás nadie se dé cuenta

Lo guardas bajo el vestido,
cierras los ojos cuando a ellos te miran
por si acaso,
en un leve parpadeo
a tus pupilas les da por contar verdades.

Ya sé que vas por las calles,
intentando deshacerte de ello,
como quien huye de su sombra.
Que llegas a los sitios
como si nada pasara contigo.

Pero tú sabes
que sí pasa.

Devoras libros,
impartes clases de poesía
y viajas en primera clase
a los safaris pornográficos
para distraer
no sé a quién o qué.

A qué juegas, canalla.
Con quién mantienes las distancias
más que con la innoble con la que convives.
Qué pretendes con tanto silencio.

Tú y tu afición de escabullirte de todo
cuando las cosas no pintan bien
tú que te has acomodado en la boca del lobo
y ahora todo lo demás te sabe a poco.
Tú que te recreas en las casitas de muñecas
jugando a ser funambulista
haciendo equilibrismos
entre la tentación y el olvido.
Entre nunca
y quién sabe.
Que cuentas las tristezas por costillas marcadas.
Que no soportas saberte infiel por naturaleza
y mucho menos
admitir
que a veces ser buena
y actuar de corazón
para ti es la misma cosa.

Será por eso
que devoras
libros
y viajas a safaris
pornográficos
siempre
en primera clase.



sábado, 6 de diciembre de 2014

Dice Sonia:
"Acéptate 
con tus agujeros."

Pero yo 

prefiero 
los tuyos.

Yo qué sé. 


miércoles, 3 de diciembre de 2014

Cerramos los ojos cuando besamos,
cuando vamos a corrernos,
y para dar un trago a la cerveza.

Sentimos mil cosas 
sin necesidad 
de verlas.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Borradores III

Podrías no haber sido tú entre todas las mujeres.
Podría haberme perdido con cualquier otra, 
con una mochila y un destino indefinido, 
y después 
follar 
como 
locos.

Haber elegido entre preciosas vistas a la playa,
o las calles estrechas de otra ciudad. 

Podría haberme ido con la más guapa de la fiesta. 
O con dos más.

Podría no haber aguantado tus manías. 
Haber suprimido mis ganas de ti.

Podría haberme enamorado de las tetas de otra.
Abrazarla al terminar de corrernos.
O verla amanecer entre las sábanas, despeinada y diciéndome: ven. 

Aunque de esas tres últimas me cabe la duda. 

Sin embargo, decidí compartir contigo cama y hipocondrías.

Borradores II

Llego a casa con la boca sabiéndome a tabaco
y a un par de besos.
Tengo los ojos vacíos de no verte 
y cuatro verdades que hoy no me apetece
discutirme.

Te echo de menos.
Como nadie.
Como todos.
Como se echa de menos eso que nunca fue tuyo.
Como el suicida buscando sus ganas de vivir.
Hasta decir basta.
Así, 
sin metáforas 
ni eufemismos.

Hoy vamos a salir a la calle con los sentimientos sin maquillar.

Los besos que no me has dado, 
me queman en la boca. 


Borradores

Has vuelto.

Y joder, 
                      qué bien.


Me siento como si me hubiese duchado después de tres años con la misma ropa.
Las baldosas de la cocina me han visto bailar 
y de sobra han sabido que eras tú quien volvía.
He notado como al agujero de mis costillas
le salían flores.

Vamos a contarnos algo sin decir nada,
y reírnos un rato del silencio incómodo.
Qué ganas de darte un abrazo
de esos que aprietan 
pero no ahogan.
Tomarnos un par de cafés,
y ponernos hasta el culo 
de ron.

Ya ves.
La televisión sigue diciendo la misma mierda,
los periódicos hablan de un golpe de estado en la luna,
y han aprobado una ley a favor de abolir la pasión.


Pero has vuelto, 
y joder,
qué bien.




martes, 11 de noviembre de 2014

{...} Pero te veo en cualquier parte,
              recordando sonrisas en obras de arte,
                          bromeando en las tardes lluviosas.


sábado, 8 de noviembre de 2014

Hazme el odio



El primer odio nunca se olvida. 
La primera vez que me rompieron el corazón sentí como el pecho me ardía 
y el corazón se me caía al suelo a cámara lenta.
Roto, 
como todas las primeras veces, 
con sangre, y sin saber muy bien por qué agujero. 
Un dolor placentero. 
    Por cierto, odié a esa mujer con locura. 

También creo en el odio a primera vista.

Y es que la primera vez siempre duele, pero las otras también. 
El odio de la primera vez está aún plastificado, esperando romperse y ser estrenado. 
Hazme el odio, que el amor lo tengo averiado. 

El primer odio nunca se olvida, es el más especial. 
Tu cuerpo entero nota el cambio. 
Lo que antes te hacía soñar, ahora no te deja dormir. 
Las mariposas del estómago se quedaron en simples...capullos. 
Esa canción tan especial ahora es el más sincero himno a la rabia. 
Como cuando te agarran del cuello mientras te hacen el amor.  

También conocerás el odio platónico. Pero no te preocupes, ese sólo dura un poco más.
Los años pasarán, alguna vez te volverán a decir eso de...'el primer amor nunca se olvida'
pero tú tranquila, se te nota en la mirada que vives enamorada del odiσ. 



miércoles, 5 de noviembre de 2014

De ti y otras muertes

Una parte de mi quedó huérfana. 
Lo sé porque te fuiste. Sin hacer ruido.

Y porque todavía hoy,
a veces,
sueño contigo.

Han pasado los años como un jarro de agua fría,
ya ni si quiera llueve sobre mojado.
Ojalá pudiera disfrutar por un rato del dolor que me causaba echarte de menos,
ojalá pudiera ser otra vez una niña jugando a pegar piezas de un jarrón que yo misma rompí.
Han pasado los años.
He perdido la cuenta.
Y también la cabeza.
Ahora sólo soy los trozos que dejaste por ahí, en otras bocas, en otros ojos, en otras manos.
Te sueño
a veces
como si no hubieran pasado los años,
como si la ternura con la que me abrazabas no hubiera envejecido.


Así la inmortalidad se ríe de mi.


"Pero esa sonrisa era mía.
La había provocado tantas veces
que de algún modo siempre
me he sentido partícipe de ella.
Incluso en este tiempo que se la habrás regalado a cualquiera

Estás igual. Dijo. 
No supe qué hacer con su recuerdo en ese momento.
Como si de golpe hubiera estado intentado olvidar
algo que en realidad ya no necesitaba.
Ni siquiera cuando sonrió
sentí que aquellos labios
hubieran atado los míos
al borde una copa.
- Tengo que irme. Dije.
Como quien escapa del ruido del pasado
cerrando todas las puertas del destino.
Caminé hasta casa, extraño, confuso,
con la sensación de haber perdido las llaves
del resto de mi vida
y esa tristeza infinita en el pecho
de quien ya no tiene de quien olvidarse. 
- Cuatro años. Me dije en voz alta sorprendido."

jueves, 30 de octubre de 2014

El mundo visto desde el cielo

Ahí está. 
Toda una vida reducida a cinco metros de papel. 
Primero fue el negro. 
Rompiendo toda eternidad difusa del blanco.
Después el angustioso gris. 
Atosigante, molesto, incómodo y presente en toda la superficie. 
Tras él, azul. 
Pero no un azul cielo. 
Azul de mar en noviembre. Eterno y frío.
A continuación verde. 
Verde de un invierno interminable. 
De problemas hasta el cuello. 
De carencia.
De vete tú a saber.
Toda una galaxia de colores estrellados minuciosamente, 
meticulosamente salpicados. 
En el centro de todo esto que conforma una galaxia inestable, yo.
Y por último, coronando toda la gracia de la constelación, 
un rojo constante que entra en el papel, lo atraviesa, y sale por el otro lado. 
Rojo de amor, constante, rojo fuego, rojo puta, pasión, tan rojo como el odio, como la rabia, como el calor de un beso que va a estrellarse justo al epicentro, 
que soy yo.

martes, 21 de octubre de 2014

Porque sí

Vuelvo a casa. 

Llueve. 
Parece que toda la lluvia fuese a estamparse contra mi coche con rabia, 
-qué coño le habré hecho yo al cielo.
De fondo suena una canción de esas lentas y penosas que sólo pones cuando estas triste y no tuvieras mejor idea que meterte el dedo en la pena. 
O en la llaga. 
Como siempre, me quedo un rato en el coche al llegar, 
es un método parecido al de coger por capricho el camino más largo,
pero para llegar a ninguna parte. 

Como siempre al volver bebo cerveza, 
como si no soportase
quererte 
sin excusas,
a cara descubierta, 
sin más razones                  
      que porque sí.


... Entre las gentes, 
a un lado de tus gentes y las mías, 
te he dicho "ya es tarde", 
y tú sabías que decía "te quiero".




lunes, 13 de octubre de 2014



Entonces andaré por mi ciudad y entraré en el hotel, o del hotel saldré a la zona de los retretes rezumantes de orín y de excremento. 
Contigo estaré, amor mío, porque contigo yo he bajado alguna vez a mi ciudad y en un tranvía espeso de ajenos pasajeros sin figura he comprendido que la abominación se aproximaba, que iba a ocurrir el Perro, y he querido tenerte contra mi, guardarte del espanto, pero nos separaban tantos cuerpos, y cuando te obligaban a bajar entre un confuso movimiento no he podido seguirte, he luchado con la goma insidiosa de solapas y caras, con un guarda impasible y la velocidad y campanillas, hasta arrancarme en un esquina y saltar y estar solo en una plaza del crepúsculo y saber que gritabas y gritabas perdida en mi ciudad, tan cerca e inhallanable, para siempre perdida en mi ciudad, y eso era el Perro, era la cita, inapelablemente era la cita, separados por siempre en mi ciudad donde no habría hoteles para ti ni ascensores ni duchas, un horror de estar sola mientras alguien se acercaría sin hablar para apoyarte un dedo pálido en la boca.
...Y tú, de tiempo en tiempo, estás también en la estación pero tu tren es otro tren, tu Perro es otro Perro, no nos encontraremos, amor mío.


viernes, 3 de octubre de 2014


Te propondré una cita.
Tú aceptarás.
Elegiré el lugar y la hora.
Me pondré el mejor vestido haciendo juego con la mejor sonrisa.
Llegarás al lugar.
Yo llegaré diez minutos tarde.
Como siempre.
Empezaremos a hablar.
Pediré vino. 
Nos reiremos.
Pasado un rato me mirarás a la boca mientras te hablo.
Te besaré.
Seguiremos bebiendo.
Nos iremos de allí de la mano.
Me sonreirás.
Follaremos de camino al piso. 
Después me fumaré un cigarro,
te diré que no estoy segura.
Tú, haciendo alarde de tu poca sangre, guardarás silencio.
Te diré que me voy.
Tú me dejarás ir.
Y yo me iré.
Me iré.



domingo, 28 de septiembre de 2014

Turismo emocional




Podemos mentirnos los dos,
Podemos decirnos que nunca hubo nada,
mirar al futuro sin bajar la mirada,
Podemos negarnos los besos que nunca nos dimos,
Tratar de olvidar cada uno el nombre del otro,
Podemos buscar en otro cuerpo lo que hemos perdido en nosotros,
Y sonreírle a la vida aunque duela en el alma el maldito destino,

Podemos hacernos los tontos,
Ignorar los mensajes de texto
Que nunca tuvieron respuesta,
Por cobrarnos un poco venganza,
Matando las ganas de estar abrazados.

Podemos negarnos ante el mundo,
Pedro lo hizo con cristo,
Yo puedo negar que te quiero,
Tú puedes negar que te hierve la sangre al mirarme a los ojos.

Tú puedes casarte con otro,
Yo puedo buscarme otra chica y decirle que es el amor de mi vida.

Podemos borrar de la piel,
Las caricias que marcaron el alma,
Y poner una bomba que acabe el hotel
Para ver si matamos la historia
Con un solo golpe, como pretendemos.

Tú puedes decirle a otro tipo,
Que es el mejor en la cama,
Yo puedo rasgarle la falda a otra dama
Y meterle la mano hasta al aire que dejan sus bragas.

Yo puedo decirte a los ojos algunos insultos,
Tú golpearme con todas tus fuerzas y mentarme la madre las veces que quieras,

Podemos decirle a quien sea 
Que estamos mejor separados,
Invocar al demonio creyendo que matando la fruta se muere el pecado.

Y podemos dejar de sentir que nos falta el aliento cuando alguien me hable de ti, cuando alguien te hable de mi, pero no cambiaremos el tiempo, pero no cambiaremos la historia, pero no borraremos la huella aunque intentemos arrancarnos la piel, las mejores historias de amor no se pueden plasmar en papel, y no tienen finales felices y lo entiendo y lo entiendes y punto.



viernes, 26 de septiembre de 2014

(...Y no me importa si existes,
y no me importa si existe
algo más que ese vaivén
de tu lanzadera, esos
hilillos áureos y tensos
con que tejes el cordaje
de ese barco mañanero
de la mañana de agosto,
barco de los rumbos dulces
que no lleva a ningún puerto.)


jueves, 11 de septiembre de 2014

Me enseñé a conversar conmigo mismo.
A contarte los secretos.
Y a sentirme como un niño.

A mentir cuando hacía falta.
Y a vestirme los domingos.
A cogerte de la mano.
Y a besarte sin permiso.


Tantas cosas me enseñé,
            y de nada me han servido.




martes, 9 de septiembre de 2014

Borradores...

Podría explicartelo en el lenguaje de signos, con las manos, y hasta con los ojos.
Podría explicartelo con el pecho, si yo supiera que lo entenderías...
Podría decirte que es melancolía lo que tú entiendes por tristeza.
Regalar besos, prometer noches, y ofrecer al mejor postor un alma que es de Nadie.

                      Qué sabrás tú de melancolía si nunca te has despertado en la cama equivocada.

                                                                                                                                                Si nunca te has confundido de boca.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Me fumo un cigarro, leo algo en internet, te pienso, me olvido, hago café, me voy, te evito, hago y deshago, te recuerdo, me enfado con el mundo, escribo tres frases, borro dos, te imagino imaginándome, dudo, creo, odio, las palabras que nunca dije me pesan tanto como los besos que nunca di, me escapo, te pierdo, me encuentro, he visto pasar mi vida por delante de tus ojos, he deseado que fuera hoy, te he mentido para salvarme, te he salvado y me he hundido, hablo de tres que no son multitud, hago bocetos que no servirán para nada, como techo, bebo cerveza, vuelvo a fumar, tengo un orgasmo y ...

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgVg6UAywAe2Weft4HKSco5X8ubI-zZs3LIdBBrOBgzwjNkVGpTmcr6M_-yGa3rACxuy9nRZngYNQZ-VFglxKCnLfI8MVJgQ5RehlkCmDaD-Hb6VhaI2yAcXb-gOruqv0GvNZ9a-_mtoLk/s1600/mujer-fumando21.jpg

He cambiado un sitio limpio y ordenado por un hogar que huele a madera y está lleno de trastos.
Es un viejo lugar donde nada pasa.
Es lo que tienen los sitios desocupados -que no vacíos- 

a veces caen trozos de techo, las goteras lo dejan todo empapado, los bichos acampan a sus anchas y he descubierto una nueva especie de insecto, una serpiente con patas de araña y pelos de pez.
Ya sabéis. 

Esos sitios que no conocen de orden ni ley.

                              Lo mismo pasa con algunas personas.

Mientras fumaba un cigarro en la ventana vi una araña haciendo su casa en una esquina.
Las dos nos miramos.
Yo pensé...
Si no te mato yo, me picarás tú...



lunes, 18 de agosto de 2014

Declaración de finales

Te podría decir que desde el principio hubiera elegido mis cien pájaros volando en tu mano. 
Que mis principios van y vienen, pero mis finales siempre están en ti. 
Y ya puedes dejar de preguntarte, guardo todas tus respuestas bajo el vestido. 

Como la mariposa destinada a la tormenta perfecta. 

Virgen de la Amargura, vengo a contarte eso de que los años matan la pasión, y tras la rutina lo único que queda encendido sobre la cama es el cigarro de después de nada. Y que también, a veces, y sólo en cuerpos y casos excepcionales, es posible compartir ese bien tan preciado llamado Soledad. 

Como estar a solas conmigo cuando estoy contigo.
Como emborracharme contigo,
 y acordarme de ti.

El otro día caminé hasta la parada del bus imaginando si imaginarías que te estaba imaginando. Seguramente sí, ya sabes, por eso de coincidir siempre en el mismo lugar y a la misma hora pero en diferentes vidas. 
He dejado por el camino migajas en braile por si decides venir a buscarme, 
porque desde que no me encuentras ando perdida. 

miércoles, 4 de junio de 2014

{...}

Sólo te pido que me escribas, contándome si sigue viva
la virgen del pecado, la novia de la flor de la saliva, 
el sexo con amor de los casados.   
Dueña de un corazón tan cinco estrellas...


martes, 27 de mayo de 2014

Donde habite el olvido


Si algún día los planetas se alineasen. 
El sol se despertara de mal humor.
La luna enseñara su cara oculta. 
El café se derramase en mis pies,
y no me quemase más que el olvido al que estoy condenada.

Si algún día al reloj se le enredaran las agujas,

esas que tanto me han atravesado.
Si fuese verdad alguna de tantas mentiras.
Los gatos aullaran a la luna.
Y las órdenes de alejamiento,
no fueran más que poemas.

Si algún día volvieras,

decides hacer como si nada,
y te burlas del tiempo,
y crees que el secreto 
está en el cielo de mi boca. 


Entonces, sabrás que yo, terriblemente, despiadadamente, inhumanamente, vorazmente, insoportablemente, violentamente, triste e inevitablemente, 
te he olvidado. 



domingo, 25 de mayo de 2014

"...He conocido a alguien. No se parece a ti en absoluto y eso lo acepto como un regalo, no te creas. 
Nunca será tú, nunca cumplirá el mismo papel, posiblemente no tenga ni medios para querer a otra persona, 
pero me ha hecho escribir y ya sabes que para mí, 
eso es mucho más intimo que el sexo."




domingo, 18 de mayo de 2014

Entre todas...

Vivo en una enorme ciudad con una gran cantidad de gente, tanta como posibilidades ofrece.
Hay multitud de bares, algunos ofrecen buena cerveza y buena música.
Caras guapas, feas, gente simpática y de peor humor.
Museos a los que me faltarían días para ir.
Mil sitios donde aún no he viajado.
Cien mujeres donde tampoco he estado.
Playas donde aún no me he bañado.
Bosques donde perderme.
Una lista de catedrales que dibujar a los pies de cada una.

Tantas cosas como tengo por hacer,
y sin embargo,
hoy,
entre diez mil posibilidades,
sólo haría una,

sentarme contigo
en cualquier acera,
y besarte.